Uno de los grandes retratos que Andy Warhol realizó del líder comunista chino Mao Tse-Tung saldrá a subasta en Hong Kong. El dato no tendría mucha importancia si no se conociera que, hasta el momento, estos retratos de Warhol habían sido prácticamente censurados, por considerárselos ofensivos.

La obra en cuestión pertenece a una serie del fundador del Partido Comunista Chino que el artista pop llevó a cabo, al estilo de las de Marilyn Monroe y la sopa Campbell. Basada en una foto del Libro Rojo de Mao, se ha convertido en una imagen ícono del siglo XX.

Esta misma pieza en particular fue vendida en Londres por casi 9 millones de euros en 2014. El actual propietario, cuyo nombre no ha trascendido, pondrá el retrato en manos de Sotheby’s para que lo subaste el 2 de abril. La casa de subastas estima que su precio de venta rondará los 14 millones de euros, según informó la cadena británica BBC.

“Se trata de la pieza más cara de una pintura de un artista occidental que se vaya a subastar en Sotheby’s Hong Kong”, dijo Isaure de Viel Castel, directora para Asia de la empresa londinense.

Se conoce que Warhol comenzó esta serie de retratos en 1972, justo cuando las tensas relaciones entre Estados Unidos y China comenzaron a relajarse, tras la histórica visita a Beijing del presidente norteamericano Richard Nixon. Poco después, el artista hizo una tirada de 28 imágenes de Mao, de las que 22 fueron enmarcadas, cuatro de ellas están actualmente expuestas en museos de todo el mundo y las 16 restantes están en manos de coleccionistas privados.

La fotografía que el artista usó como base es la que aparece en la portada interior del llamado el Pequeño Libro Rojo, todo un símbolo del comunismo chino y de su propaganda. Durante el mandato de Mao fue obligatorio tener y llevar consigo una copia. Se calcula que se han vendido más de un billón de copias del citado ejemplar, lo que lo convierte en uno de los más reproducidos de todos los tiempos.

Mao no era ni glamuroso ni frívolo, lo que no lo convertía, en principio, en una figura típica del movimiento Pop Art. Además, temido y venerado en China, todavía crea controversia. En 2013, en una retrospectiva del trabajo de Warhol en el país asiático no hubo ni rastro de esta serie, donde estaba censurada porque se la evaluaba como irrespetuosa y una burla.

Pero lo cierto es que los inversores chinos adquieren cada vez más arte occidental.